Cómo preparamos una entrevista grabada antes de sentarnos a conversar
Una mirada a la parte de nuestros relatos ilustrados que casi nadie ve: la preparación previa, la grabación y el retrato que acompaña cada entrevista para publicaciones y archivos de memoria local.
Ignacio Vergara Muñoz · · 6 minutos de lectura
Por qué esta parte del servicio merece una explicación
Entre los trabajos que hacemos en Luz del Norte Chico, las entrevistas y relatos ilustrados son los que más preguntas generan antes de comenzar. Casi siempre la duda es la misma: qué ocurre exactamente entre el primer contacto y el texto final. Como coordino las consultas y organizo los encargos, quise dejar por escrito cómo parte este trabajo, para que quien piense en encargarlo sepa qué esperar.
Un relato ilustrado combina tres cosas: una conversación grabada, un texto redactado a partir de ella y retratos de la persona entrevistada. Sirve para publicaciones de una institución, para un libro de barrio o para un archivo de memoria local. Esta nota se centra en la primera de esas tres partes, la conversación, porque de ella depende todo lo demás.
En estas semanas de primavera hemos recibido varias consultas de juntas de vecinos y centros culturales que quieren registrar la memoria de sus mayores antes de que pase otro año.
El primer contacto y lo que conversamos antes de grabar
Todo comienza con una consulta por el formulario de contacto o por teléfono. Yo respondo, pregunto por el propósito del trabajo y por quién será entrevistado, y propongo una breve conversación para ordenar las ideas. No se graba nada todavía. Lo que buscamos es entender si se trata de un solo testimonio o de una serie, y dónde se publicará el material.
Con esa información preparo una cotización por escrito y, si usted la acepta, coordino con Camila Rojas Fuentes, nuestra directora editorial, quien define el enfoque de las preguntas. Ella suele pedir que la persona o la institución nos cuenten algunos hechos básicos del tema: lugares, oficios, épocas. No se trata de entregar un guion, sino de que quien entrevista llegue sabiendo de qué se habla.
También acordamos desde el principio cómo se usará el material y quién podrá leerlo, porque esa decisión cambia el modo de redactar el texto final.
- Propósito de la publicación o del archivo
- Número de personas a entrevistar
- Lugar donde se hará la conversación
El día de la conversación
Preferimos entrevistar en un lugar que la persona sienta suyo: su casa, su taller, una sede vecinal. Llegamos con tiempo, tomamos un té si nos lo ofrecen y dejamos que la conversación arranque sin la grabadora a la vista. Cuando la persona está cómoda, encendemos el equipo y se lo decimos con claridad, para que nadie hable creyendo que no se registra.
La entrevista dura lo que necesita. A veces una hora basta; otras veces la persona recuerda algo a mitad de camino y vuelve a un tema anterior. No interrumpimos esos rodeos, porque muchas veces ahí aparece lo más valioso. Llevamos un cuaderno con las preguntas, pero lo usamos como apoyo, no como lista que haya que cumplir.
Al terminar, preguntamos si hay algo que la persona quiera aclarar o que prefiera no ver publicado. Esa conversación final también queda anotada.
Los retratos que acompañan el relato
Cada entrevista lleva retratos de la persona. Los toma Matías Araya Pizarro, nuestro fotógrafo documental, ya sea durante la misma visita o en una segunda, según lo que convenga. Él prefiere la luz natural del lugar y retratar a la persona haciendo algo que le es propio, más que posando frente a una pared.
Francisca Soto Herrera, editora de imagen, selecciona después las fotografías que irán con el texto y redacta los pies de foto junto con la dirección editorial. Una imagen sin pie de foto pierde buena parte de su sentido, y por eso nunca la entregamos así.
Si el encargo es para un archivo de memoria local, conviene que los retratos y el texto queden catalogados juntos, con el nombre de la persona, el lugar y el año de la conversación, de modo que dentro de mucho tiempo se entienda de qué se trata.
- Luz natural del lugar siempre que sea posible
- Pie de foto en cada imagen entregada
De la grabación al texto publicado
La grabación se transcribe completa y luego se redacta. Redactar no es copiar palabra por palabra: la lengua hablada tiene repeticiones y giros que en la página cansan. Ordenamos las ideas, cortamos lo que se repite y conservamos la manera de decir de la persona, sus modismos y su ritmo, para que se reconozca al leerse.
Antes de publicar, la persona entrevistada o su representante lee el texto. Es una parte del proceso que no nos saltamos. Si algo no se ajusta a lo que quiso decir, se corrige. Nuestro trabajo es contar bien lo que ella contó, no agregarle ni quitarle sentido.
Una vez aprobado el texto, se maqueta junto con los retratos y se entrega en el formato acordado, ya sea para imprenta, para una página web o para el archivo de la institución.
Qué conviene tener listo antes de escribirnos
Quien nos consulta no necesita tener todo resuelto. Basta con una idea del tema y de las personas que le interesaría entrevistar. Aun así, hay datos que aceleran la cotización y evitan idas y vueltas, y que le pedimos por escrito en el primer intercambio.
Si se trata de una institución, es útil saber quién autoriza el uso del material y si existen fotografías o documentos antiguos que podrían acompañar el relato. Para esos casos también ofrecemos digitalización y catalogación, aunque son servicios distintos y se cotizan por separado.
Y si la persona a entrevistar es mayor o tiene alguna dificultad para trasladarse, vamos nosotros. Lo importante es que la conversación ocurra en condiciones que le resulten tranquilas, sin apuro y sin que sienta que debe rendir una prueba.
- Tema y propósito de la publicación
- Cantidad aproximada de entrevistas
- Lugar y comuna donde se realizarían
- Quién autoriza el uso del material
Una buena entrevista se prepara antes de encender la grabadora y se termina después de que la persona lee su propio relato. Si usted tiene una historia, un oficio o una memoria de barrio que le gustaría dejar registrada, puede escribirnos por el formulario de contacto. Le responderé con preguntas concretas y, si corresponde, con una cotización por escrito.
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